Los resultados de los Living Labs del proyecto CIMER apuntan a mejoras en movilidad, servicios y apoyo comunitario en entornos rurales.
Los territorios de montaña y rurales continúan afrontando dificultades estructurales para garantizar que todas las personas puedan vivir de manera independiente y participar plenamente en la vida comunitaria. Esta es una de las principales conclusiones de los Living Labs desarrollados en el marco del proyecto CIMER Inclusión (un proyecto transfronterizo cofinanciado en un 65% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional), que han permitido identificar barreras y definir propuestas concretas de acción.
El proceso, basado en metodologías participativas, ha implicado a administraciones públicas, entidades sociales, profesionales y ciudadanía de diversos territorios, y ha combinado talleres, encuestas y entrevistas para construir un diagnóstico compartido.
Los resultados ponen de manifiesto que, a pesar de la existencia de recursos y profesionales, persisten limitaciones importantes en ámbitos clave como la movilidad, el acceso a los servicios, la accesibilidad de los entornos y la coordinación institucional. Estas barreras tienen un impacto directo en la autonomía personal y en la calidad de vida, especialmente en zonas de baja densidad poblacional.
Como respuesta, los Living Labs han definido un conjunto de 20 propuestas priorizadas que configuran una agenda de acción para avanzar hacia comunidades más inclusivas. Entre las medidas destacadas se encuentran el desarrollo de sistemas de transporte a demanda, la mejora de la accesibilidad universal, el refuerzo de los servicios centrados en la persona, el despliegue de la asistencia personal y el apoyo a las redes comunitarias.
Los resultados también evidencian la necesidad de mejorar la coordinación entre administraciones y servicios, así como de reforzar la información disponible para la ciudadanía sobre sus derechos y los recursos existentes.
“El proceso de Living Labs ha permitido poner en común necesidades reales del territorio y construir propuestas compartidas entre actores muy diversos”, destacan desde el proyecto. “El reto ahora es transformar este conocimiento en acción concreta y sostenida”.
El proyecto subraya que la transformación hacia modelos más inclusivos no depende únicamente de la ampliación de recursos, sino también de un cambio en la forma de planificar, coordinar y adaptar los servicios a la realidad de los territorios rurales y de montaña.
Los resultados de los Living Labs constituyen una base operativa para orientar políticas públicas y acciones territoriales, y abren una nueva fase centrada en la transferencia, la implementación y la cooperación entre agentes.
El objetivo principal del proyecto CIMER es:
Promover altos niveles de inclusión en las zonas de montaña y rurales para que las personas con discapacidad, las que necesitan atención, las personas mayores y/o las que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad puedan ejercer plenamente su derecho a una vida independiente dentro de su comunidad, sin verse obligadas a abandonar su domicilio o el lugar en el que viven.
Este objetivo está en línea con el artículo 19 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ONU, 2006).

